Estas tres localidades –Cervatos, Calzadilla y Quintanilla- de la Cueza,(cueza= cuenca, hondonada o vaguada) conforman el ayuntamiento de Cervatos de la Cueza..

Parece obligado visitar en Cervatos la actual Casa-museo de los San Martín, aunque humilde domicilio de esta zona, pero ya remozada y amueblada conforme a la época y donde naciera Juan de San Martín, el padre del general José San Martín que fuera libertador de las Repúblicas de Argentina, Perú y Chile. (Declarada bien de interés cultural en el año 2000).

En la iglesia de San Miguel había un altar dedicado a Nuestra Señora de los Remedios con una escultura en alabastro y buenas pinturas, 10 reliquias traídas de Roma por Andrés Pérez que fuera obispo de Ciudad Rodrigo, buena sillería en el coro y un sepulcro; en casi ruina total están en esta villa las antiguas parroquias de Santa Columba y San Miguel, incendiada ésta en 1934 aunque aún se puede admirar en el museo Diocesano una reja forjada renacentista del altar con un escudo del obispo Caminero.

Sabemos que en el año 984 el conde de Saldaña, García Gómez, donó a uno de sus dependientes la aldea de Calzadilla de la Cueza, citada en el documento como “Calzatella”.

El entorno de Calzadilla de la Cueza, por donde pasa el Camino de Santiago, aún conserva restos del camino empedrado de la Vía romana Aquitana por donde transitaban los peregrinos que desde la Abadía de Benevívere hasta el Monasterio hospital de las Tiendas o del Gran Caballero. Hoy, la villa dispone de albergue para peregrinos.

La iglesia parroquial de Calzadilla, dedicada a San Martín de Tours, es de tapial y ladrillo, de una nave con tres tramos y espadaña y pórtico al lado del Evangelio. En el presbiterio sobresale ante todo su magnífico retablo mayor del segundo tercio del siglo XVI de un discípulo de Juan de Juni con un tabernáculo con varios relieves. Buena imagen de Santiago y de la Virgen con el Niño. Parece proceder este retablo del monasterio de Santa María de las Tiendas.

En Quintanilla de la Cueza es punto obligado de visita su Villa romana, fechada entre el siglo II y el III de nuestra Era, villa en la que aún se mantienen, a pesar de los muchos saqueos medievales, magníficos mosaicos geométricos, vegetales y figurativos, manteniendo aún uno de los más destacados conjuntos de hipocaustos, o antiguos sistemas de calefacción subterráneos de España.

La parroquia de Quintanilla, dedicada a la Asunción, se levanta en tres naves, buenas artesonados en Presbiterio. En éste, buen retablo mayor del siglo XVI y exquisitas pinturas sobre tabla en el banco y en su primer y segundo cuerpo. En la nave del Evangelio, retablos de mediados del siglo XVII, con una buena escultura gótica de la Virgen con el Niño, del siglo XIII. En un retablo de la nave de la Epístola, una destacada escultura de Santa Catalina y otra buena de San Antonio de Padua de hacia 1500.